Etoiles's profileHayada en soledad.PhotosBlogLists Tools Help

Etoiles .

Occupation
Location
Interests
Soy una persona tímida y callada con la gente que no conozco pero con la que conozco no me corto! Bastante cariñosa y a veces impulsiva me gustan los detalles que den muestra de afecto.
Photo 1 of 79
Loading...
November 03

...


Y, aunando todas mis fuerzas, haciendo un esfuerzo por unir todo mi valor, he de decir que, a mi pesar ,me voy. 
Me voy aquí, de este maldito lugar que me recuerda a él y a todo, que deja fluir mi imaginación y mi alma, que siembra semillas de flores que nunca florecerán, aún cuando el jardín, en mi mente, será precioso.
Y me voy, con el dolor en los ojos y las lágrimas corriéndome por las sucias mejillas. Lo dejo y rechazo todo. 
Y ya está todo decidido pues acunada por el susurro de los caballos al galope, cubierta por la capa y la noche cerrada, lo abandono para aquel recóndito lugar de mi mente. 
Pero si por mi bien quiero seguir viviendo, o más bien, si deseo no perder la razón, deberá ser así. 
Ahora únicamente lo podré observar desde la distancia, cuidando y guiando su camino hacia la felicidad. En eso no lo dejaré solo.
Sé que no será suficiente. Pues a pesar de todo, aun cuando cubra entre nosotros un velo de oscuridad, su forma acechará cada límite para llevarme con ella.


Y siempre huyendo, galopando y huyendo...


... estúpida, estúpida, estúpida...

October 18

Maldita rata...


Tic, tic, tic. 
Mira, observa la situación. Cree que tiene el poder. Sonríe. Toma un sorbo de vino. Atiende.
Los hombres y mujeres reunidos en aquella extraña sala pugnan por hacerse oír ante el superior. No le importa. Cuenta con su aportación.
Que digan lo quieran. 
Y, mientras tanto...
Tic, tic tic...
Se retuerce las manos. Comenta. Y una ráfaga de superioridad se le escapan por los labios empapados en saliva que destila rencor, rencor y envidia.
Envidia de aquellos patanes. Toma otro sorbo de vino. Se echa más en la copa. Sonríe. Apunta.
Y tic, tic, tic...
Deben obedecerle. Tienen que obedecerle. 
Se mueve en la silla. Cambia de posición las piernas. Asiente ante el superior. Le felicita. Toma otro sorbo de vino.
Y tic, tic, tic.


Maldita rata, devoradora de hombres. Causas desagrado por donde pisas. Te haces ver por tu poder, por tu nulo poder, puesto que estás podrido por dentro, y siempre lo has estado. Envidias a la gente por su desparpajo y fe, por esa naturalidad que desposees, por ese asco que todo el mundo te tiene. Y tú, estúpido, con esa sonrisa falsa intentas camelar a la gente que, ilusa, cae en tus redes para ampliar tus dominios. Esclavos de su inocencia. 

Pero conmigo no funciona. Yo te descubrí.  
Te di un voto que acabó echo pedazos en el suelo, pisoteado por las cucarachas, y lleno de mugre.
No, ya me lo hiciste una vez.
Y, con esa, me has cabreado.

Maldita rata...

En el fondo todos tenían razón:

Apestas.

October 07

Siguiendo el camino...

 
 
[...] Y muchas veces me veo como en una película con una banda sonora interminable, lenta, presa de la melancolía y envuelta en hojas de otoño. Caminando, caminando como siempre hacia la nada, caminando hacia el atardecer, hacia lo inevitable. Pero es en ese momento detenido, en ese punto de inflexión cuando se me llama al viento, con las mil preguntas sin respuesta, o con ella, qué más da, momentos de sinsentido, de caminar, y de pasos. Momentos, y entre ellos, para variar, yo.
 
Ain... [suspiro]
 
..."I give you my all"...

Que tengas un buen viaje a la luna...

 
 
"¡Que tengas un buen viaje a la luna!...
 
Cuánto añoro esa risa inocente, carente de preocupación sino por cuándo volverá de nuevo al parque o dónde se encuentra su muñeca... Y bajo el atardecer dorado, tiñiendo a las flores de color carmín de aquel parque fantástico, mirando al horizonte, al todo y al nada, al mismo tiempo, y absorviendo cada movimiento, sombra o textura, que mi vista periférica me permitía, su risa explotó en una carcajada junto al vaivén de columpio en movimiento.
 
Ojalá que tengas un buen viaje...

De mis pequeños relatos...

 
 
Y porque soy una sensiblona, una adoradora de la vida, que se asombra por el cántico de los pájaros o por los destellos de las estrellas, y porque el fluir del agua entona cánticos prohibidos junto al susurro de los brezos en la roca, llámame loca, ingnorante o inconsciente. Sé que no te importa. Pero, si me niegas, nunca aspires a conocerme...
 
[Sé cómo es tu mente]
 
 
 
[...]
 
 
 
Porque sí, tengo miedo. Miedo a que me rechaces, a que sueltes una carcajada de ignorancia a la cara mirándome a los ojos. Te imagino cruel, en mi mente, aclarándome con tu implacable razón las incoherencias que, apiñadas, forman mis pensamientos, mi todo, mi ser. Y te imagino haciéndolas caer en pedazos, volviéndome consciente junto a la llamarada de fuego que los quema, poco a poco, de que la realidad que antes formaba mi mundo no son más que fantasías.
Sé en el fondo que no lo piensas hacer. Pero sé, también, que lo piensas. Y cuando la incosciencia hace mella en la mente... entonces, ya no hay marcha atrás.
 
[Tiempo para pensar de más...]
 
 
 
[...]
 
October 06

Sinsentido...

 
Cuando sabes que lo único que tienes claro es que nada verdaderamente lo está  e insistres en negarte lo evidente. Aunque tu corazón se retuerza por dentro, pidiendo  a gritos ser escuchado, la razón se interpone en el camino de la consciencia y pelea por hacerse ver, no sólo escuchar, provocando un alarido de impotencia a aquel órgano olvidado de la vida humana, cuando todo ha de ser un sin sentido del alma, cuando todo es porque es y ha de ser.
Ojala pudiese abandonar a la razón sólo un momento...
August 08

Otro capítulo de mi historia...

 
Y, mientras tanto, continúo mi historia. Lenta, y perezosamente, todo hay que decirlo, sin la más compañía que la de mis normalmente desordenados pensamientos y recuerdos que, fugaces como siempre, fluyen por mi cabeza.
Las calles Granadinas esta vez han  perdido todo el color que las caracterizaba, envolviéndose en una nube blanquecina de suciedad y polvo, y expulsando a los caminantes de ellas, dejando únicamente a  unos pocos que se atreven a sortear los quebradizos obstáculos que las inundan, entre ellos, yo.
Y la soledad en la que me veo envuelta a diario provoca que el tiempo se detenga en un inmenso momento sin comienzo ni fin, al frío de la luna y de la noche sin estrellas. Cómo os echo de menos... y cómo te echo de menos a ti. Y sí...me cuesta aceptarlo.
 
Replanteándome mi mundo...
 

Añoranzas...

 
 
Un ligero roce... 
 
tan sólo un ligero roce dotado de un ápice de cariño...
 
 
 
Cómo añoro una mera caricia.
 
 
[...]
June 27

El mal menor...

 

 

Un golpe. Un traqueteo. Un suave susurro. Un leve pitido. Un golpe, de nuevo.

 

El tren avanzaba a gran velocidad por campos y ciudades y hacía horas que Alex no podía conciliar de nuevo el sueño. El viaje se estaba alargando más de la cuenta, haciendo que se sintiera incómodo en su habitualmente mullida silla de ruedas.  Los golpes que daba ésta repetidamente contra una de las paredes del tren le habían despertado hace rato.

 

Echó de nuevo un vistazo al vagón. Dos niños descansaban en los brazos de su madre que, con gesto paciente, los observaba descansar. Había en el vagón, además, una pareja de ejecutivos que charlaba sobre los últimos acontecimientos de su nueva empresa, y, más adelante, un grupo de mujeres que parloteaban animadas, además de él y sus dos acompañantes.

 

No, no se arrepentía de su decisión. Su martirio había comenzado años atrás cuando, debido a un accidente laboral, perdió la movilidad en las piernas. Desde entonces permanecía aprisionado en sí mismo, además de en una silla de ruedas, dependiente para casi todo, cosa que iba en contra de sus principios y  perdiendo, al mismo tiempo, la ilusión que había tenido por la vida y por su trabajo, dado que no podía desplazarse de su domicilio apenas. Ya no tenía ni sentía nada: se encontraba totalmente vacío, y su desesperación y su angustia llegaron a tal punto en el que se planteó que había llegado La Hora. Tenía los suficientes contactos, no sería difícil maquillarlo todo. Si, ¿por qué no?  Después de todo, ¿quién le iba a echar en falta?

Pero no, no podía hacerlo solo. Y fue entonces cuando, en la nebulosa que ahora formaban sus recuerdos blanquecinos, se acordó de ellas.

 

Levantó la mirada.

 

Ella miraba por la ventana fijamente, viendo las colinas pasar de forma apresurada, como volando, como si quisieran hacer que La Hora llegase mas deprisa. Era la viva imagen de la disciplina, fruto de su educación y esfuerzo todos esos años. Se sentía orgulloso de ella: al final había conseguido su meta pues ésta se encontraba más o menos estable como profesora en una Academia de Danza de prestigio. Mas su semblante estaba oscuro como nunca, curtido como siempre, sin expresar sentimiento alguno y el azul de sus ojos se apagaba a cada segundo que pasaba.

 

 

Por su parte, ella aún recordaba la emoción que sintió cuando él la llamó. Hacía siglos que no le veía, a pesar de que habían mantenido el contacto desde su despedida en la época universitaria. Y ahí estaba él, invitándola a su casa de  para cenar. Le llamó la atención el tono de seriedad de la invitación, detalle que la puso en seguida en guardia. Preocupada, preguntó si todo iba bien, mas él, rotundamente, contestó que la respuesta la obtendría únicamente en persona.

 

Fue allí, en la puerta de su casa, a punto de pasar, donde se encontró de repente a Clarita saliendo del coche, la cual volvía de una inauguración en Burdeos. ¡Ella tan atareada como siempre! Sorprendida, la abrazó llena de alegría: no la veía desde su última estancia en Madrid por motivos de trabajo.

 

 

Él recordó sus caras de asombro al verle en semejante estado y sus rotundas negativas a su oferta: debían acompañarle a Suiza, uno de los pocos lugares en los que se podía ejecutar La Hora de una manera un poco más que disimulada… tenían que hacerlo, por él, por su amistad.

 

 

Y pesar de todo, aún no podía perdonarse por haberlas puesto en semejante compromiso… Pero eso ahora daba igual. La decisión, estaba tomada.

 

 

Ellas no podía hacerse a la idea de haber aceptado semejante locura. ¡Pero en qué pensando! Mas… ¿acaso podían ellas negárselo? ¿Qué es mejor, ayudar a morir y evitar el sufrimiento, o ver morir sufriendo a un ser querido? ¿Cuántos casos de sinvivir se daban como el suyo? ¿Cuánta gente como él moría por no poder soportar la vida…?

 

 

 

 

¿CUÁL ERA EL MAL MENOR?

 

 

 

 

[…]

 

 

 

 

Hoy ellas lloran lágrimas saladas por haber permitido aquello. Por haber perdido a la persona más fuerte que había conocido que, finalmente, optó por rendirse al destino, y dejar, ya para siempre, de luchar como lo había estado haciendo hasta entonces, esquivando latigazos, subiendo cuestas sin bajarlas y sin perder, eso nunca y hasta el momento, la sonrisa y la felicidad que irradiaba a cada momento…

 

 

 

Ellas, al fin y al cabo, nunca tuvieron elección.

 

 

Y  sí... ellas sí que le iban a echar en falta.

 

 

 

June 08

Dreams...

 
Una leve caricia, una sonrisa, un respiro a la brisa de desbordante felicidad. Un beso. Y otro. Y uno más. Y, más tarde, una sonrisa de nuevo...
 
Todo estaba blanco. Sólo tú, yo, y una farola, muestra de la realidad, muestra de nuestra existencia, de que aquello era real, o más bien de que, quizás, podría serlo, quién sabe.
Hacía tiempo que no formabas parte de aquello.
No era usual, y fue precisamente esa falta de cotidianidad lo que me alarmó tras el estremecimiento final y la vuelta del blanco, al negro. Tras el suspiro, la confusión. Y, depués,irremediablemente después, aunque no lo acepte nunca, quizás, un poco de añoranza...
 
Seguías igual que siempre, asombrándote por lo mismo, añorando lo mismo, tomando lo mismo. Todo era tan tuyo, tan mío, como siempre lo había sido, ¡qué natural era!...
... incluso aquello cuando parastes en el infinito y callastes, y se hizo el silencio...
 
...y, de nuevo, me preguntastes  el por qué al cual yo no tenía respuesta...
 
 
Calla...mejor calla...
 
 
Déjame mejor que te lo demuestre de nuevo...
 
 
 
 
 
 
¿Sabes amor? Hacía tiempo que no soñaba contigo
 
 
May 19

Trigo...

 
A mis grandes amigos María, Vicky, Alex, Pedro Ignacio, Pablo, Marcos, Paco, Carlos, Nacho...
Por lo que valeis. Por lo que significais para mí. Gracias por todo.
 
 
Quizás no esperabas que aquello ocurriese tan pronto. Quizás esperabas que tu estancia aquí fuese más larga. O, quizás la de ellos, menos corta.
Te había costado encontrarles. Anduvistes sin camino entre varios trigales, llenos de espinos ocultos. Te habías lastimado. Te habían lastimado. Y, sin embargo, proseguiste tu búsqueda, incesante. Era como una luz, como una fe. No existía, pero confiabas. Estabas sola, pero te empeñabas en creer que, en algún lugar, estarían. ¿Por qué no? ¿Por qué no vivir de esperanzas vanas?
Nunca encajaste del todo en aquel lugar, a pesar de tus esfuerzos. En el fondo querías gustarles. Mas no te parecías a esos en nada. Aquella vida superficial y vacía, basada en la estética, nunca fue lo tuyo. Agraciada en eso, desgraciada en la búsqueda.
Y seguías caminando, sin rumbo.
Fue sólo al final cuando, ya sin ganas, amiga de la soledad, de las tardes eternas, de las noches en vela, cuando les encontraste, como quien no quiere la cosa.
Con miedo a abrirte, a que te lastimasen de nuevo mas, como prueba, confiaste. ¿Qué perdías con ello? Mas lo que no te esperabas es que, con ello, fuiste correspondida.
Desde ese día agradezco vuestro encuentro. Finalmente encontraste lo que buscabas: gente que te apreciase por ser tal como eres. Ni de una manera, ni de otra. Sólo tú.
Ya no necesitas, pues, más de mi ayuda. Pues cuando caigas, esta vez, ellos te levantarán. Quizás unos se vayan u otros vengan, como de hecho harán. Pero aquellos que ya vuelan volverán, no te preocupes. Nunca estarás sola si no quieres. Y cuano andes, de nuevo, por caminos sinuosos, esta vez, ellos estarán a tu lado. Será difícil separaros de nuevo. Y, tiempo, ay el tiempo... el tiempo será sólo como una espiga más...
Comienzo, de nuevo, mi vuelta. En mi maleta un sople y algo de dinero.  Pero no es un abandono, no te equivoques. Es, simplemente, un hasta luego. Y recuerda: cuando me neccesites, sílbale al viento. Estaré ahí cuando lo necesites. Y sonríe, nunca dejes de sonreir...
 
 
April 07

Un día más...

 
Ruido de llaves. Un golpe sordo.
Levanté los ojos de mi lectura y esperé, paciente. Ya estabas aquí.
Mas me pillaste desprevenido. Ésa no era la chica que esperaba, no de esa forma.
¿Pero qué...?
 
Largas y azuladas ojeras rodeaban tus ojos. Tenías tu largo y moreno cabello, habitualmente suelto y con vida, recogido de cualquier manera en un moño improvisado, a media altura, ahora despeinado. Tu cara estaba desprovista de cualquier sentimiento o signo de vida, pálida como la cera. Tu cuerpo, por su parte, luchaba por sujetar el portátil y mantenerlo en alto...
 
No aguantaste un minuto más la farsa.
El portátil cayó al suelo con estrépito, mientras que toda tú te derrumbabas bajo el peso de la presión. Afortunadamente, te alcancé antes de que te derrumbaras por completo.
Gruesas lágrimas recorrían tu rostro mientras tu pecho subía y bajaba con estrépito, interrumpido por los roncos sollozos que descargabas conra mi hombro.
 
Yo, por mi parte, no encontraba forma de consolarte. Te estreché más fuerte con mis brazos y te llevé a la cama como si fueras lo más delicado del mundo, con miedo a romperte más de lo que ya estabas, como si fueras una flor de cristal que había perdido su color por el camino.
Me tumbé contigo, te quité la ropa, te puse el camisón que aguardaba en la  silla desde la noche anterior, y tu delgado cuerpo quedó entonces marcado por la blanga gasa de éste. Quedé un poco asombrado en el trayecto. Habías perdido más peso del que imaginaba.
 
El cansancio estaba jugándote malas pasadas. Tus ojos anegados en lágrimas se cerraban como el plomo, y tu respiración se sosegaba, finalmente, para converse en algo apenas audible, un susurro, un respiro. No tuviste elección. Quizás mañana...
 
No pude evitar pasarte la mano por la cara y acariciarte. Se te veía tan débil, tan rota, tan desmadejada... tu vitalidad siempre fue algo que había admirado. Precisamente fue eso, el verte tan vulnerable, lo que me hizo sentir aquel afán protector que sentía en esos momentos.
No podían esar presionándote tanto... aunque, a quién ibamos a engañar.
 
Aquello te estaba superando.
 
Tú lo sabías.
 
Y yo, también...
 
 
March 29

Basta. Ya fue suficiente...

 
Basta. Ya fue suficiente.
 
Los nervios me carcomían, la angustia invadía mi estómago en un intento de hacerme vomitar. Siempre, siempre igual. A la espera de cualquier fallo, de cualquier mal cálculo, de cualquier cosa...
 
Sé que no pararéis hasta conseguirlo. Hasta verme desposeída de cualquier pensamiento, hasta devorar cada átomo de mis sentimientos, hasta verme en el suelo sin el halo de luz que, parpadeante, se niega a abandonar  mis ojos, delirante.
 
Hasta verme vacía.
 
Hasta que olvide quién soy...
 
Y sí, las fuerza ya me fallan, la sangre se me resvala con cada gota de sudor que derramo. El esfruerzo está matando la razón. Agonizo.
 
Pero no, me niego. Puede que acabéis conmigo. Puede que acabe pidiendo clemencia en medio de barro, polvo sudor y lágrimas. Puede. Intentadlo.
 
Pues nunca acabaréis con mi alma.
March 18

Si...

 
Y, finalmente, te vi.
 
Caminabas sola, desorientada, cargado una pequeña maleta con tus pertenencias y mirando hacia todos lados buscando una salida a todo aquel ajetreo de idas, venidas y ruido. No habías cambiado prácticamente en nada. Tu largo cabello moreno caía en cascada sobre tus hombros hasta tus senos, y tus ojos mantenían esa profundidad en la que, antaño, me gustaba introducirme. Quizás un poco más alta, quizás un poco más formada pero, ante todo, seguías tan guapa como siempre.
 
Y, súbitamente, tus ojos se volvieron hacia mí, oteniendo su objetivo. Y sonreiste, sonreríste como te lo había visto hacer miles de veces en mis recuerdos, cientos de veces antes... nunca lograré a acostumbrarme a tu sonrisa.
Pero, en ses momento, me sentí inseguro. Mientras te veía caminar en mi direccion, las miles de preguntas que me había planteado durante la última semana se me antojaron duras, arremolinándose en mi estómago, y golpeándome fuertemente. No sabía cómo reaccionarías, si habías cambiado o si seguías, por el contrario, siendo la misma, si pensabas lo mismo que pensabas la última vez que te vi... no podía adivinarlo.
 
Y en mi estado de confusión, de pensamientos alterados y colores difuminados alcanzastes mi posición, esta vez, con la tez seria, pensativa, calculadora pero, para mi sorpresa, segura.
 
El silencio creó entonces una capa entre nosotros, aislándonos del bullicio, como una concha, para mirarnos intensamente a los ojos, intentando descifrarnos el uno al otro.
Segundos de preludio, segundos congelados en el tiempo, que se me hicieron eternos hasta que, finalmente, rompistes, alzando la mano para, lentamente, posarla sobre mi cara.
 
Sentí el frío de tus manos en mi piel, la suavidad de éstas y hasta la última de mis terminaciones nerviosas cobró vida propia. Y, de repente, nada más. Blanco.
 
La naturalidad de tu mano en mi cara me abrumó, e hizo que no pudiese evitar que se me fueran las manos hacia ti, veloces, fugaces, sin sentido. Era como si sintiera que tenía derecho a tocarte, como si tu cuerpo entero fuera mío, como tantas veces lo fue antes. Me llevó un bueno momento darme cuenta de que no era así. Mas fue en ese momento cuando, inesperada como siempre, sonreíste, de nuevo y, elevándote de puntillas te inclinaste para rozar mis labios con los tuyos, para hacer lo que se tenía que hacer.
 
Y me besaste, con dulzura, provocando un escalofrío en mi columna, haciendo de ese momento un momento tan mágico, un momento tan tuyo, como los que añoré tantas veces.
 
Pues, aunque siguiera negármelo todas las veces que lo hice, en el fondo, te había echado de menos.
 
 
 
March 10

50años...

 
A mis abuelos.   Felicidades.
 
50 años.
50 años de felicidad, de amor, de llantos y risas y tambien de paciencia y esfuerzo. Pero, ante todo, felicidad, mucha felicidad.
El destino quiso juntaros un 8 de Marzo. Tú, estudiante, y tú, chica de hogar. Dos vidas diferentes que, tras hacerse de rogar, se fundieron en una sola.
Quizás fue eso, el destino, lo que os agració con lo que llegaría más tarde: tres hijas y seis nietas, lo que tiene casarse el día de la mujer. Y hoy, 50 años más tarde, aquí nos encontramos todos reunidos celebrando lo que un día fue, lo que ha sido, y lo que será, esperamos, por mucho tiempo.
Esperamos disfrutéis del momento.
Os queremos.
 
January 17

Gran poema, sí señor...

 
Hoy, por primera vez, no seré yo la que escriba. Entre cosas y basura metida en mi ordenador encontré este poema, cedido por una gran persona y escrito por otra, el cual, en mi opinión, debería ser leído por todo el mundo al menos una vez en su vida, pues muestra grandes verdades, pues aunque quieras que no, ayuda. Disfrutadlo.
 
" Después de un tiempo
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende que el amor
no es acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender.
Que los besos no son contratos y que los regalos no son promesas
y uno aprende a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a
construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de
caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma, en lugar
de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende...
y con cada día uno aprende."
 
Jorge Luis Borges.
January 09

...

 
 
Y todo ha vuelto, de nuevo, a la normalidad. Tan naturalmente, como si no hubiese pasado el tiempo por estas heladas aceras, como si nada hubiese cambiado. Mas yo sé que ya no es así. Yo, por lo menos, no.
 
Volví, una vez más, a disfrutar del frío aire de sus calles y callejuelas y del olor del incienso, inmersa en mis pensamientos, como tantas veces, como casi siempre.
 
Y me volví a sentir sola de nuevo.
 
Mas esta soledad fue diferente, más suave, asumida.  Sé que es lo que tengo, no hay nada más. Y viviré con ella lo que me queda y haga falta. Para eso les tengo a ellos, o eso espero. Para que me levanten cuando un día tú lo hicistes. No puedo pedirte más de lo que ya me has dado. Ni puedo, ni lo voy a hacer.
 
Pues como era de esperar, te fuistes. Los lazos que unían estrechamente nuestras muñecas finalmente se soltaron. Ya habían estado sueltos antes, lo sé. Mas no pensaba que ese momento llegara tan pronto. Después de todo, éstos eran fuertes. Tenían que serlo. El problema es que, quizás, no tuve en cuenta el efecto del tiempo en ellos...
 
...ya no te siento tan cerca...
 
Y tú decidistes tu camino, con sus consecuencias. Yo decidí el mío. Y, a razón de ello, la corriente nos empujó hacia orillas distintas. No vale la pena lamentarse más. Éste es el resultado de nuestras decisiones. Asumámoslas.
 
Y fuera la buena cara. No voy a decir cosas que no siento. No voy a decir cosas que no pienso. Hace un tiempo que dejé de sentir aquello... ¿Serviría acaso ahora  de algo un "te quiero"? ¿Volvamos a las conversaciones formales, a las sonrisas cordiales, pues?
 
Sin embargo, no me veo capaz de ello...
 
En el fondo, una etapa. En lo hondo, más que eso... mucho más que eso...
 
Y sí...te echo de menos.
 
December 31

Feliz año...

 
 
 
Y otro año más ha pasado. Lento, casi sin inmutarse. Y no volverá a cruzarse en nuestras vidas. Por eso es temible el tiempo, porque no vuelve. Y lo único que puedes hacer para evitarlo es vivir el momento.
Cuántas experiencias convertidas ahora en recuerdos. Cuántos momentos ahora olvidados...
Y así será siempre.
 
 
 
 
 
Podría valorar este año como un año de logros y aprendizaje. No resumirlo, pues eso sería un insulto. Ha habido demasiadas cosas vividas, risas, momentos especiales, llantos y personas importantes como para poder hacerlo...
 
Logros, porque conseguí aprobar selectividad, y con nota. Aquello que aparentemente parecía un examen era en realidad el inicio de nuestras nuevas vidas.  Mucha gente se ha quedado en el camino. Mucha gente se ha quedado atrás. Mas, hagan lo que hagan, sé que han seguido adelante. Todos lo hemos hecho, en el fondo, a nuestra manera. Y aunque nos hayamos separado, hayamos conocido nuevos amigos y hayamos aprendido tantas cosas, sé que, al final, voveré a encontrarme con ellos al final del camino. Chicos, allí os espero...
 
Logré sacarme el carnet de conducir, (cosa que mucha gente no termina de creerse), en un tiempo, todo hay que decirlo, casi, récord. No podía esperarme a Granada. Y tras un poquito de esfuerzo y clases extras ( no sé cómo mi profesor podía tener tanta fe en mí) ahí me tenéis... conductora.
 
Y logré meterme en la carrera de Arquitectura en Granada, carrera y destino elegidos a los, prácticamente, 10 años. Y, en realidad, es el logro más importante que he tenido, creo, en mi vida, dado que lo conseguí tras lágrimas, sudor, y sueños, sobre todo, sueños...
 
El aprendizaje es inevitable. Las experiencias te forjan, crean tu personalidad. Te enseñan cuándo debes hacer o no cosas de nuevo y, ante todo, te enseñan a vivir de una manera o de otra. Así es la vida, amigos. Hay que reducirse a no cometer los mismos errores otra vez. El problema es que, como bien dice, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra...
 
Aprendí a que no todo el mundo es lo que aparenta ser. O sí. Que hay gente tan pura y clara como el agua y gente tan oscura como el propio hollín. Gente que te será fiel a pesar de las circunstancias y gente que elegirá su propio camino, y gente que te ayudará incondicionalmente o te hará la vida imposible. Nunca fui buena eligiendo... O sí.
 
Aprendí que el momento es lo que cuenta. No vale la pena hacer proyectos de futuro si luego tal vez no se cumplirán. Y, en ese momento, disfrutar es lo importante, y  nada más. Que apreciar un pequeño detalle te alegra el día, que escuchar el sonido de las olas o ver un atardecer a lo lejos te hace feliz. Que una muestra de cariño lo vale todo, y quelas sonrisas sno las cosas más bonitas que una persona puede darte.
 
Aprendí, en definitiva, a ver la vida de una forma diferente a la que la veía hasta ahora. Y, también, aprendí a ser  feliz sin tener un motivo para ello.
 
No ha sido un año fácil del todo para mí. Y, aunque el 2009 me depare un año similar, disfrutaré, reiré y viviré, si no lo mismo, más.
 
 
 
Feliz año!
 
 
December 19

Nieve...

  
 
Sólo hizo falta oirse la palabra nieve y, casi al segundo, un grupo agitado de niñas salió corriendo a la calle, al mismo patio. Envueltas en cualquier cosa, algunas ni envueltas, a pesar de las bajas temperaturas, de cualquier forma, de cualquier modo. La incertidumbre generada por los gritos en los fríos pasillos se tornaba  súbitamente en alegría. Todas querían ser testigos de la primera nevada en Granada, de la primera vez en el año en la que unos pequeños y tímidos copos caían al suelo, mojándo el asfalto.
Revuelta de voces, movimientos rápidos, saltos, abrazos, sonrisas fugaces...
Todo fue olvidado en cuestión de segundos. Todas las preocupaciones, todas las penas, convertidas en alegría, esperanza, ilusión e, incluso, bondad. Todo junto, todo al mismo tiempo.
 
Nieve.
Sorprendente lo que comprende. Sorprendente lo que mueve.
 
Será el espíritu navieño.
 
December 12

Cuál es mi sitio...

 

Y hoy tengo ese ligero presentimiento, ese ligero pesar, de no encontrarme en mi sitio, de estar apartada, de no saber mi lugar.

Mas, ¿Acaso sé cuál es aquél? ¿Acaso sé a dónde pertenezco? ¿A quién?

Y mientras reflexiono camino, observando a la gente, a mi paso.

En el fondo todos se encuentran en su debido sitio, como debe ser. Para lo bueno y para lo malo, ahí, siempre. Y sin embargo yo, insegura como siempre, intranquila como nunca, me conformo con observarles y preguntarme, qué haría si en su lugar yo estuviese, en cualquier momento, en cualquier parte.

¿Me dieron antes una oportunidad? Creen conocerme, creen que estaré a la altura. Pero, ¿saben ellos quién soy, quién verdaderamente soy, antes de juzgarme?

Seguiré caminando, pues, sola junto a mi sombra, mientras la fría brisa me azota la cara, esperando a que alguien, quizás, en algún momento, me llame por mi nombre. Y me gire y vea esa sonrisa que se le dedica a quien se quiere, a quien se aprecia, injustificada y sí… sin otras intenciones. Una sonrisa que me haga sentir bien... que me haga sentir especial.

Sólo busco alguien que me entienda.

November 22

Ya viene...

 
Y me sentí sola, me hice un ovillo, y  me puse a llorar. Lloraba de rabia, de impotencia, de que el destino no me dejase elegir mi camino, y  me costase tanto caminar.
Después de todo, siempre he sido débil, aunque me lo autonegara. Siempre he aparentado lo contrario, intentando mostrarle al mundo algo que no soy. No es cuestión de engaño, es cuestión de supervivencia. Los débiles son absorvidos por los fuertes, todo el mundo lo sabe. ¿Que hacer, pues si no eres lo suficientemente fuerte como para ser predador en lugar de presa? Simplemente camuflarte, cual mariposa y echar el vuelo en cuanto veas algún peligro.
 
¿Que por qué digo esto? Siento no tener una respuesta. Quizás es la fiebre, que me hace delirar. Quizás es fruto de la falta de sueño acumulado por el dormir interrumpido para la ingesta de medicamentos. Quizás es el querer y no poder, no lo sé. Es simplemente lo que siento. Quizás no me esperaba que hubiese tantos obstáculos en mi camino. Quizás es que, en el fondo, esperaba que todo fuese un poquitín más fácil. Quizás no estaba preparada. O, simplemente, este estado contínuo en cama me hace pensar de más.
 
Y, en mi ovillo, me dispuse a recordar, tratando de ignorar las altas temperaturas que emanaban de mi frente y cuello, en frío glaciar de mis manos, las lágrimas que se evaporaban en mi almohada. Y cerré los ojos, concentrándome, intentando sentirte cerca, tan cerca como tú pudistes tenerme al leerme. No sé si te encontré o no. Un suave sopor pudo vencerme...
 
Dejaré esto por hoy. Ya la noto en el calor de mis labios, en el fondo de mi garganta. Ya viene...
 
November 03

Cuántas cosas...

 
Cuántas veces quisiera expresar cosas que se me escapan, escribir frases tan dulces, y a la vez tan amargas, tocar una sonata interminable frente al viento, de seguir a aquellas notas saladas volando sin orden ni concierto, como semillas en el rojizo y seco otoño, y pudiese llegar a los oídos de todos cuanto quiero, de penetrar en sus almas, de animarles las vidas, grises como el hielo, escarlatas como la nieve. Y hacerles olvidar entonces aquel miedo y silencio,  aquel futo del odio y la descompasión de la vida, de enseñarles y hablarles de la esperanza, del fruto de la risa, del fluir de las aguas, de valles vírgenes.
 
Cuánto quisiera poder escribir poesías mostrando mi desesperanza, y no sólo mi desesperanza, sino mi alma, mis ideas y pensamientos más profundos, desnudarme ante las letras, ante los signos, motrando todo cuanto soy, lo poco que puedo ser, lo que he sido y lo que seré, tal vez, algún día lejano, en un futuro cercano, si el destino, cambiante, me lo permite.
 
Cuántos sonetos hubera escrito a luna, cuántas baladas hubiera compuesto inspirada en tí y en tu figura clara, cuántas ideas en definitiva malgastadas, cuánto tiempo perdido...
 
Mas, en el fondo, nunca podré hacer por ello nada, un mera chica escribiendo cosas vanas, quién soy yo para hacerme llamar pianista, quién soy yo para hacerrme llamar escritora...
 
... si, en el fondo, no soy nadie.
October 02

Magia...

 
Nota al lector: Recomiendo febrilmente leer el siguiente texto acompañados de la siguiente canción, puesto que ésa fue mi ayudante, ésta fue mi apoyo para poder sacar todo cuanto sentía, consiguiéndolo, al fin... Quizás, podréis sentir todo cuanto yo senti aquella vez. Un beso.
 
 
 
Magia. Supongo que se puede expresar así. Una plenitud de alma que hacía mucho que no sentía, una plenitud que sólo siento cuando estoy junto a tí. Cuando haces que las cosas, cuando haces que los detalles, esos míseros detalles, eas sorpresas, pequeñas pero dulces, por muy insignificantes que sean cobren vida; cando adquieren una vida tan llena, con tanta fuerza, una vida plena, danzando al son de las notas de un piano de cola, y aparece una sonrisa, se ilumina la cara, como reflejo del alma, cuando se llena de luz, de sol y de luna, cuando aparece en los ojos ese brillar, esa energía, como encendidos por ea chispa que me transmites, ese halo de alma, ese tú que se convierte en mío.
Por sentirme querida por ser quien soy, por ser recibida allá donde voy, siempre; porque no somos nada y somos tanto, porque todo es tuyo y todo es mío, porque el viento nos acaricia de felicidad y entusiasmo, y la tormenta se despeja como alejada por nosotros, dando al ugar a parajes oníricos en los cuales los astros nos vieron arias veces caminando, disfrutando de la vida que se nos escapa, de esta juventud que a aambos se nos resbala, poco a poco, de esa mgia que nos envuelve y nos embriaga, de eso que en la oscura noche me abraza y no espera otra cosa sino una mera sonisa a cambio. Por er fruto de las lágrimas saladas que se llevó aquel día, por estar separadas tu alma y la mía y, a pesar de ello, continuar como el primer día...
 
... sí, por tu vida que llena de magia, por tu vida que llena de vida, por tu sonrisa que llen de nostalgia, por tu vida, y tu sana alegría.
 
Gracias.
 
Aquellos días fueron grandes por tu grandeza, fueron creados por tu  magia unida a la de la luna llena, fueron luz en mi camino, y tan bellos, como una estrella.
Tú hicistes de ellos un mundo.
 
Gracias por haberme dado tanto por tan poco.
 
 
September 15

Por nuestra etapa, por nuestro futuro...

 
Nota al lector:
Para todos aquellos que se van, aún a sabiendas de que, quizás, algunos nunca volverán. Suerte.
 
Porque,amigos, el tiempo es imparable. Despacito,  poco a poco, para que no nos diésemos cuenta, el momento ha llegado, implacable. Ya no se puede volver de nuevo. Tantos años quedaron atrás... años de infancia, años de juegos, de ignorante felicidad... hasta que llegó la hora de separarnos, la hora de seguir nuestros caminos,a pesar de tantos años juntos, a veces toda una vida...
Forjados con nuestras cortas experiencias, con el único arma de la esperanza y la ilusión, saldremos a este nuestro mundo a luchar por nuestro futuro. Pero, esta vez, nos sentiremos solos y vulnerables, puesto que aquí no recibiremos ayuda, no. Nadie dijo que fuese a ser fácil.
Pero no os dejéis desanimar, amigos, pues debemos coger nuestros caminos con la cabeza bien alta, pues es nuestro sino; cogerla con ganas, pues es nuestra vida la que, a partir de ahora, debemos disfrutar, disfrutarla a cada momento, vivirla y exprimirla hasta la última gota porque, queridos amigos, estos años nunca volverán.
Pero no debemos hacerlo con el pensamiento en la mente de que son éstos los años que más perdurarán en nuestras mentes. No se equivoquen, amigos. Debemos vivir el presente porque, entonces, nuestra vida habrá merecido la pena vivirla.

Y ahora comienza una nueva etapa, una vida llena de experiencias, momentos mágicos, por qué no, momentos románticos, momentos inigualables, momentos especiales... grandes momentos.
Y no estaréis solos, puesto que, ante todo, ahora comienza la verdadera amistad, la amistad que perdurará a pesar de los años, a pesar de la distancia... ahora se verán si ésta supera los baches, los verdaderos baches, y si al final del camino ésta sigue ahi, siéntanse afortunados, pues ahí tendrán de verdad un amigo.
Sólo darles ánimo en el comienzo de esta nueva vida que se habre hacia vosotros,  y el consejo, amigos, de disfrutar.
 
September 06

Muchas veces...

 
Muchas veces pienso si hago bien fiándome de la gente. Gente a la que le cuento mis penas, mis pasiones, mis aventuras y desaventuras, mis pensamientos más profundos y ocultos, desnudándome en esa confianza que nos envuelve, sin miedo a nada, fiándome de que no me harán daño, dándolo todo, dándome a mí misma.
Muchas veces me pregunto si de verdad aquello les importa, si de verdad con lo que me dicen me ayudan, para qué se molestan y lo hacen. Muchas veces tengo miedo de que me hieran, puesto que no serían los primeros, no.
Ya he sufrido bastante, por la amistad corrompida, por el desengaño y la mentira, muchas, tantas veces...
... y sin embargo sigo dando lo mejor. ¿Soy tonta, buena o inconsciente?. ¿Debo seguir confiando en gente que ni siquiera sé si se lo merece?
Y no he podido evitar sentirme, a veces, como una maldita niña inocente, una niña estúpida y ante todo vulnerable, que no sabe con qué intenciones viene la gente, que no sabe, ¿o acaso no quiere?, si en algún momento de nuestra diaria o a veces inexistente convivencia aprobecharse de mi quieren, puesto que pueden, como si de una bolsa desechable se tratase... y no serían los primeros, no.
Pues me han dado tantos palos que en teoría por experiencia que no quede, mas, ¿acaso he aprendido algo?. ¿Acaso de mis errores he aprobechado algo?.
A veces creo no conocer mi entorno...
Pero, ante todo, ¿cuáles son mis errores?
 
A la espera de aprender algo....
 
Sólo me queda volverme fría como el hielo, si acaso, proteger el corazón, bien escondido en el pecho, y la mente de aquello que, de querer, destrozarla puede desde dentro. Sólo me queda, pues, convencerme de ello... ¿Ésto, o continuar dando afecto?
 
Y, sin embargo, recuerdo cada puñalada en la espalda...
 
 
 
Ahora, por lo menos, me queda poco...
¿puede uno olvidarse de todo?
 
 
Nota al lector: Quería especificar una cosa y es para no malinterpretar el texto anterior: No estoy anclada en el pasado. No vivo en éste. No me lamento. Las cosas que escribo son simples pensamientos, meras  reflexiones, que se me pasan por al cabeza en un momento dado. Estoy siguendo adelante, pero eso no impide que me plantée los problemas que anteriormente he vivido para no cometer, ante todo, los mismos errores, para no pasar por las mismas situaciones. Nada más.
 
 

Hayada en soledad.